30 tips para desarrollar tu marca personal en Linkedin

Vivimos en una sociedad cada vez más competitiva con millones de personas híper-formadas, especialistas en su sector, que pintan un panorama bastante oscuro cuando se trata de destacar. Seguro que te lo has preguntado mil veces, ¿cómo voy a conseguir sobresalir entre tanto experto? Precisamente, en este artículo voy a darte las claves para que empieces a construir una identidad digital diferenciada, desarrollando tu marca personal en LinkedIn, la red profesional por excelencia con 380 millones de usuarios.

¿Qué es la marca personal?

El concepto de marca personal nace de la mano de Tom Peters con la publicación de su libro “The Brand Called You” (o, en su traducción al castellano “En busca de la excelencia“). Según este autor estadounidense, la única oportunidad que tenemos para destacar profesionalmente es tratando nuestras carreras del mismo modo en que las grandes multinacionales tratan la de sus productos estrella.

¡Ojo! Eso no significa que empecemos a vendernos al mejor postor. El objetivo de crear tu marca personal es que dejes de ser un  profesional anónimo. La idea es que cuando la gente te vea o escuche tu nombre pueda reconocerte (y recordarte), porque has logrado marcar una diferenciación de calidad, tanto por tu estilo personal, como por tu especialización en una determinada materia.

¿Por qué desarrollarla en LinkedIn?

LinkedIn es la mayor red social del mundo destinada al networking. Esto es: te permite conocer a personas afines a tu sector, establecer contactos y vínculos profesionales, compartir contenidos de interés, mostrar tus aptitudes… En definitiva, es tu mejor escaparate al mundo.

¿Cuántas veces antes de acudir a una entrevista de trabajo no has buscado información sobre la empresa y sus miembros en Internet? Ellos hacen exactamente lo mismo. Porque eso del currículum en papel es parte del pasado, pertenece al mundo analógico. Hoy día, tu CV es lo que aparece en internet (o más concretamente en Google).

Te propongo algo: prueba a convertirte durante unos minutos en ese director de Recursos Humanos a la caza de nuevos talentos. Ábrete una ventana de incógnito en el buscador y escribe tu nombre. ¿Qué es lo que aparece? Seguramente tu perfil de LinkedIn sea uno de los primeros resultados.

Por lo tanto, si estás buscando trabajo o futuros clientes debes formar parte de esta red social. ¡Y no solo eso! Tienes que tener un perfil optimizado, que ponga en valor tu marca personal, para que quienes busquen profesionales dentro de tu sector den contigo y lo que vean les guste tanto que no tengan más remedio que contactarte.

A continuación te muestro una completa guía en 30 pasos para potenciar al máximo tu personal branding en LinkedIn, convirtiéndote en un profesional diferenciado.

1. Hazte una buena foto

Un buen perfil en LinkedIn empieza con una buena foto. Nada de animalitos, ni paisajes y mucho menos avatares. ¿Quién va a fiarse de alguien que se esconde y no da la cara? Tienes que poner una foto que te defina como profesional, actualizada, sin fondos que distraigan de lo realmente importante: tú.

Las empresas quieren ver tu cara (mejor aún si sonríe al objetivo), por eso te recomiendo que busques una imagen de calidad, en la que se te reconozca claramente, que sea nítida y esté bien iluminada. Un consejo más: utiliza la misma foto en las demás redes sociales (Twitter, Facebook, Google Plus, etc.) para dar homogeneidad a tu marca personal.

2. Cuida tu imagen online

Más allá de la foto de perfil de LinkedIn, ¿qué otros datos y fotografías nuestras encontramos en Internet? Como te comentaba un poco más arriba, de tanto en tanto conviene realizar una labor de investigación buscando nuestro nombre desde el modo incógnito de Google. Esta opción de navegación no almacena archivos ni cookies, por lo que los resultados serán los mismos que los que obtendrá aquella persona que nos busca sin tener ningún dato a priori.

Debemos cuidar nuestra imagen en internet y conseguir que, poco a poco, entre esos resultados aparezcan nuestros mejores trabajos, proyectos, ponencias, etc. Solo en el caso de que encontremos algo muy ofensivo (que atente directamente contra nuestro derecho al olvido), podemos pedir a Google que lo elimine. El buscador pone a nuestra disposición un formulario para solicitar esta supresión. De todas formas, se trata de un proceso largo y tedioso que solo merece la pena en situaciones muy graves.

3. Un buen titular, mejores resultados.

Al igual que en la prensa diaria, los titulares sosos e imprecisos son pasados por alto. En LinkedIn cuentas con 120 caracteres para definirte como profesional y es fundamental que lo hagas escogiendo las palabras clave. ¿Por qué es tan importante? Porque este titular también aparecerá en las búsquedas de Google y es la primera descripción de ti mismo que leerán las empresas o futuros clientes.

En este sentido, evita las frases abstractas del tipo “definiendo mis objetivos” o “emprendiendo mi propio camino“. Tienes que ser claro y encontrar los términos precisos que explicitan tus aptitudes. Evita también poner que estás buscando trabajo o el cargo que desempeñas actualmente (eso lo dejaremos para más adelante). Insisto: elige las palabras clave con las que quieres posicionar tu marca personal.

4. Personaliza tu URL

LinkedIn te permite personalizar la URL de tu perfil personal y deshacerte de todos esos extraños números y caracteres que aparecen por defecto. Por supuesto, esta personalización es clave para empezar a construir tu marca personal y  ha de ser uno de tus primeros pasos.

La nueva URL podrá tener entre 5 y 30 letras o números, sin espacios, símbolos ni caracteres especiales. Por eso, lo mejor es que pongas tu nombre y apellido/s, tratando de que coincidan con tus demás redes sociales (Twitter, Facebook, Google Plus, etc., también permiten modificar la URL).

5. Tu blog, tu mejor arma

Si no lo has hecho ya, ahora es el momento: empieza a escribir un blog y enlázalo a tu página de Linkedin. Tu sitio personal se convertirá en la mejor arma para trabajar el personal branding, siempre que ofrezcas contenido de calidad, que dé servicio a tus lectores (bien porque les entretiene, bien porque les ahorra tiempo o dinero).

Cuenta todo lo que sabes sobre ese tema que te apasiona y ¡que no te preocupe el plagio! Si te copian solo puede significar una cosa: lo estás haciendo muy bien.

6. Consigue tu propio dominio

Personaliza la dirección de tu blog comprándote un dominio con tu nombre y apellido. Es preferible optar por el .com, ya que es la opción más utilizada a nivel internacional (la terminación .es se identifica solo con España). De todas formas, si consigues los dos dominios tendrás el doble de posibilidades, y todo por un precio bastante aceptable (hoy día puedes comprar un dominio desde 6 euros). Si quieres comprobar si tu nombre está disponible, puedes mirarlo en webs como Namecheap.

En caso de que no quieras usar tu nombre y apellido, una buena alternativa es emplear palabras clave que se identifiquen con tu negocio. Normalmente, las más recurrentes sueles estar cogidas. Por ejemplo, si quieres promocionar una escuela de baile, los dominios escueladebaile.com/.es, auladedanza.com/.es, aprendedanza.com/.es, seguramente tengan dueño. Debes probar todas las combinaciones posibles, ser ingenioso. En cualquier caso, también existen mercados de compraventa de dominios, como SEDO. Aquí puedes hacerte con un nombre que se adapte a las características de tu web. Y también plataformas como Backorders, donde podrás estar al tanto de los dominios que están a punto de expirar. Si su dueño no lo renueva a tiempo y tú estás muy interesado, es una opción estupenda.

7. Añade el plugin de Linkedin

Imagina que alguien está encantado con tus artículos y se plantea contactar contigo para un futuro trabajo. ¿Por qué no llevarlo directamente a tu perfil profesional?

Si quieres añadir un botón que conduzca al visitante hacia tu cuenta de LinkedIn, tienes que entrar en el generador de plugins de la red social. A continuación, introduce tu URL y selecciona la apariencia del botón (el formato inline es el más completo). Haz clic en “Get Code” para generar el código HTML correspondiente y cópialo en el lugar de tu web que te resulte más atractivo.

8. Define tus objetivos

Estar por estar en LinkedIn no va a llevarte a ningún lado. Antes de nada, debes saber por qué estás ahí y qué es lo que quieres conseguir. Tienes que marcarte una meta: buscar un trabajo, encontrar nuevos clientes, inversores que te ayuden a poner en marcha un proyecto, etc.

Tu perfil y tu actuación en la red deberá enfocarse al cumplimiento de esos objetivos, teniendo en cuenta que, como en cualquier otra red social, la clave está en la generosidad. ¿Esto que significa? Que para recibir vas a tener que ofrecer algo a cambio, ¡y muchas veces sin ningún resultado! Abrirte una cuenta no es suficiente, tienes que aportar valor ya sea compartiendo contenidos de calidad, noticias vinculadas con tu sector, interactuando con las publicaciones de otros usuarios, etc.

9. Escribe tus datos de contacto

En el apartado principal, debajo de la foto y el titular, aparecen tus datos de contactos. Intenta que esta pestaña esté lo más completa posible agregando tu dirección, número de teléfono, correo electrónico, mensajería instantánea (Skype, Google Talk, Yahoo! Messenger, etc.) La idea es que si alguien quiere ponerse en contacto contigo pueda hacerlo por todas las vías posibles.

Aquí también puedes añadir tu cuenta o cuentas de Twitter, e incluso vincularla a LinkedIn. Con esta opción podrás compartir publicaciones en ambas redes sociales.

Por último, en el apartado de sitio web te recomiendo que añadas tu blog o página de empresa, pero siempre de forma personalizada. Es decir, por defecto encontrarás las opciones de “Sitio web personal“, “Sitio web de la empresa“, “Blog“, “Fuente RSS“, “Cartera” y “Otro“. Escoge esta última, ya que la opción de “Otro” es la única que te permite editar el nombre que aparecerá en tu perfil.

10. Antes de empezar… ¡Discreción!

Si no cambias la configuración, LinkedIn avisa a todos tus contactos sobre los cambios y actualizaciones que haces en tu perfil. Por eso, ahora que todavía le estás dando forma, modifícalo de forma que solo tú puedas verlo. Esto se hace accediendo al apartado de “Privacidad y configuración” (situando el cursor sobre tu imagen de perfil) y, una vez dentro, pinchando en la pestaña de “Selecciona quién puede ver tu feed de actividad” y escogiendo la opción “Solo tú“.

Una vez que tu perfil esté completado y listo para mostrarse al mundo, te aconsejo que vuelvas a compartir tus actualizaciones (al menos con tus contactos), ya que en estos casos los cambios serán realmente cambios importantes que pueden interesar a tu red profesional.

11. El poder de un buen extracto

Presta mucha atención al extracto de tu biografía en LinkedIn. ¡Es uno de los apartados más importantes! Funciona como la sinopsis de un libro o de una película: tiene que ser claro, ameno y enganchar lo suficiente al visitante como para que decida quedarse y seguir leyendo. Por eso es muy importante que lo escribas en primera persona (eres tú quien cuenta tu historia), remarcando las palabras clave que definen tus aptitudes y experiencia, añadiendo tus logros (de forma breve) y proyectos (sin vincularlos a una empresa concreta). Este es un buen apartado para humanizar tu marca personal hablando también de los logros y el aprendizaje compartido con otras personas. Cuentas con 2000 caracteres para comunicar con toda tu pasión.

En la parte final, te recomiendo que transmitas tus objetivos (pero no como algo remoto, sino como algo tangible que ya has puesto en marcha), invitando al lector a conocerte un poco mejor visitando tu blog, tus vídeos, tus presentaciones en power point, etc.

12. Suma keywords

En este punto quiero volver a insistir: la colocación estratégica de palabras clave en el título, extracto y cuerpo del perfil es imprescindible para el posicionamiento de tu marca personal. Ellas van a determinar tu aparición en las búsquedas (dándote la posibilidad de ampliar tu abanico de posibilidades profesionales) y el tráfico hacia tu página.

¿Quieres saber cuántas veces se repiten tus keywords? Muy sencillo: pulsa las teclas de Ctrl+F y escribe en el cuadro que te aparece el término que deseas buscar. Aparecerán sombreadas en amarillo en su posición exacta dentro de tu perfil, indicándote el número de veces que las has empleado. Esto te dará una idea de si son suficientes y si están en el lugar adecuado.

13. Redacción creativa (y enriquecida)

Buscamos que tu perfil de LinkedIn se convierta en un CV Excelsior, pero la excelencia no está reñida con la creatividad. No te limites a esquematizar y simplificar tus experiencias como si las tuvieses que encajar en una página de word (hemos quedado en que ese paso está superado): relata tu trayectoria profesional con entusiasmo, dando detalles (LinkedIn no es lugar para la modestia), empleando un lenguaje ameno y cercano, que refleje tu personalidad en cada párrafo.

Además, tienes que enriquecer ese contenido con vídeos (por ejemplo, de una intervención en una conferencia), presentaciones, extractos de trabajos, enlaces a artículos publicados, fotografías, etc. Agregar contenido multimedia dará un valor añadido a tu marca personal.

14. Tu currículum en vídeo

Una forma estupenda para posicionar tu marca personal y contarle al mundo lo mucho que vales es convirtiendo tu currículum en un vídeo. Porque nuestra sociedad se alimenta cada vez más de contenidos audiovisuales ( Youtube es el segundo buscador preferido por los usuarios), como una vía directa, cercana y confiable de acceder a la información.

No hace falta que seas un experto en montaje y edición de vídeos. Con programas muy sencillos (desde Windows Movie Maker para PC a iMovie para Mac) se pueden crear historias fantásticas. Basta con ser sincero y, sobre todo, muy original.

15. Ordena los apartados

Una vez que hayas completado todos los apartados, no te contentes con dejarlos tal cual. Utiliza la opción de ordenar para llevar a la parte superior aquellas experiencias con las que te sientes más orgulloso y que pueden ayudarte al cumplimiento de los objetivos marcados.

Mi consejo es que el extracto sea lo primero que vean después de tu nombre, foto y definición profesional. A menudo la gente que está buscando nuevos talentos tiene poco tiempo, y este apartado es perfecto para que, en ese primer vistazo, sepan que tú eres lo que están buscando. A continuación, coloca la experiencia la laboral y los proyectos o publicaciones más reseñables. La educación debe ir en último término.

16. Muestra tus aptitudes

Hoy en día, saber idiomas y tener una buena formación no es suficiente para destacar. Las empresas lo toman como un conocimiento obligado y piden más. Esta exigencia extra se refiere a nuestras aptitudes profesionales, aquellos valores que nos hacen realmente imprescindibles y distintos del resto (los pilares de nuestra marca personal).

Antes de lanzarte a escribir como un loco, párate un momento y analízate: ¿Qué es lo que puedes aportar? Esta autoevaluación, hecha de forma sincera, te será muy útil para descubrir cuáles son tus puntos fuertes. De hecho, puedes rescatar ese análisis DAFO que usabas en las clases de economía para aplicártelo a ti mismo: ¿Cuáles son tus Fortalezas? ¿Qué Oportunidades tienes? ¿Dónde están tus Debilidades? ¿Y tus Amenazas?

Una vez que lo tengas claro, rellena el apartado y pide a todos tus contactos de LinkedIn que validen tus aptitudes. ¡El objetivo es que esa pestaña esté llena de caritas! Como recomendación, hazlo tú primero: entra en su perfil y valida aquellas skills en las que crees que destacan. Dar para recibir… Puedes añadir hasta 50 habilidades, pero solo 10 aparecerán como principales.

17. Pide recomendaciones

LinkedIn te permite añadir recomendaciones asociadas con tus distintas experiencias. Tenerlas puede ser el paso definitivo para que aquellas personas que han indagado en tu perfil se decidan a llamarte. Pero, ¿cómo conseguirlas? Si entras en el apartado de configuración, encontrarás una pestaña llamada “Gestiona tus recomendaciones”. Desde aquí puedes solicitar a tus contactos (antiguos compañeros de trabajo, profesores, jefes directos con los que mantengas una buena relación, etc.) que te recomienden.

Mi consejo es que acompañes esta petición con un mensaje personalizado (no te contentes con el sugerido por LinkedIn), ofreciéndote tu mismo a recomendar a esas personas. También puedes pedir recomendaciones escribiendo un mensaje directo, por supuesto, o dando tú el primer paso: muchos de los recomendados querrán devolverte el favor.

18. Conexiones con sentido

La filosofía de esta red social es establecer conexiones entre profesionales. No obstante, para conectar con nuevos usuarios necesitas una estrategia. Vale más una red pequeña y con sentido que cientos de contactos con los que no tienes ninguna afinidad.  Es cierto que cuantos más contactos tengas, mayores serán tus oportunidades, pero tienes que intentar que los usuarios de tu red estén vinculados a tu perfil de algún modo: proximidad a tu ámbito de negocio, ocupación similar, proyectos comunes, etc.

19. No seas vago con los mensajes

Siempre vamos justos de tiempo y, en este sentido, LinkedIn te lo pone fácil: cuando quieres agregar a un nuevo contacto o solicitar una recomendación, te propone un mensaje predefinido.

Es correcto, pero insuficiente. Cualquiera que tenga algo de recorrido en esta red social conoce los mensajes por defecto, ¡y la mayoría los rechaza! Tienes la oportunidad de dirigirte a alguien de forma directa, buscando la cercanía, así que no puedes contentarte con unas frases prefabricadas. Aparca las generalidades y tómate tu tiempo en redactar un mensaje personalizado y asertivo.

20. Participa los grupos de LinkedIn

Uno de los grandes atractivos para tu marca personal es la posibilidad de formar parte de grupos. Estas comunidades online son el lugar perfecto para  compartir experiencias, para conseguir que tu nombre empiece a sonar en el sector donde quieres destacar y, claro está, para aprender muchas cosas nuevas. Por todo esto, es casi obligado que te unas al menos a 5 grupos ligados con tus intereses profesionales y que te tomes en serio tu actividad en ellos: publica noticias interesantes, comenta las propuestas de otros miembros, da tu opinión en debates, etc. Desde aquí te será mucho más fácil hacer llegar tu mensaje a la gente y ganar visibilidad.

21. Interactua con otros miembros

Hemos quedado en que no se está en LinkedIn por estar y tienes que demostrarlo. Tienes que ser participativo en tus grupos de interés, pero también compartir con toda tu red actualizaciones interesantes (noticias, ofertas de empleo, artículos de tu blog, infografías de utilidad, etc.)

Tampoco puedes ser egocéntrico: dedica un tiempo a leer, comentar y recomendar lo que otros publican, a felicitarles por su nuevo trabajo o logro profesional, a agradecerles que hayan validado tus aptitudes o compartido tus artículos. Cultivar tus relaciones es fundamental, y para ello tienes que ser sociable y generoso.

22. Programa actualizaciones

Para dar fuerza a tu marca personal te recomiendo estar al menos en tres redes sociales: LinkedIn, Twitter y Google Plus. Esta presencia, sin embargo, exige mucha dedicación y un tiempo del que no siempre disponemos.

Como ya te comentaba en un post anterior, existen herramientas muy útiles para programar tus publicaciones, tales como  Buffer o Hootsuite. Estas plataformas te permitirán automatizar los enlaces y artículos que deseas compartir con tu red de contactos, manteniendo un continuo de actividad (sin desgastarte).

23. Actúa con discreción

En LinkedIn tienes la posibilidad de ser invisible cuando visitas los perfiles de otros usuarios. Y en muchas ocasiones no te interesa que éstos sepan quién ha visto su perfil.

Imagínate que quieres saber un poco más sobre tus empleados, investigar lo que hace la competencia o buscar posibles socios. Para hacerlo de forma anónima tienes que acceder a la pestaña de configuración, pinchar “Selecciona qué información pueden ver otros usuarios cuando visitas su perfil” y escoger “Serás completamente anónimo”. De esta forma, los usuarios recibirán la notificación de que alguien ha visitado su perfil, pero no sabrán quién lo ha hecho. Cuando hayas terminado, acuérdate de desactivar este modo espía o perderás mucha visibilidad.

24. Aprovecha las presentaciones

Si en el mundo offline le pedirías a tu amigo o a tu compañero de trabajo que te presentase a esa persona tan inaccesible que tanto deseas conocer, en el mundo online puedes hacer exactamente lo mismo.

Cuando entras en el perfil de un contacto de 2º grado, en la parte derecha aparecen los contactos que tenéis en común. Si haces clic en solicitar una presentación, aparecerá un cuadro de texto para que expliques a tu conocido por qué es tan importante para ti esa presentación (mensaje que a su vez puedes reenviar a esa tercera persona).

25. Busca inspiración entre los referentes

Todos tenemos un modelo a seguir, en el ámbito personal y profesional. En este sentido, te recomiendo que busques a los líderes de opinión dentro de tu sector. Suscríbete a su blog y presta atención a lo que publican, asiste a sus conferencias, lee sus libros .y, por supuesto, síguelos en las redes sociales.

De la misma forma en que su trabajo puede servirte de inspiración, el modo en que construyen y estructuran su perfil de LinkedIn puede darte algunas pistas sobre lo que triunfa en tu ámbito de negocio. No se trata de que les copies (¡la norma es ser siempre uno mismo), pero sí de que te sirvan de guía para poner en marcha tu propia marca.

26. Sigue a las empresas donde te gustaría trabajar

En la misma línea, te recomiendo que empieces a seguir a las empresas que te interesan. Solo tienes que poner su nombre en el buscador y, cuando des con ella, pulsar el botón “Seguir” que aparece en el margen superior derecho. De esta forma podrás estar al día de todo lo que publican, aunque lo ideal es dar un paso más: observa también qué escriben en su web, qué dicen en las redes sociales, cuáles son sus éxitos y/o sus fallos, su metodología de trabajo, etc.

Si en esta tarea se te ocurre algo que crees que podría beneficiar a la compañía, no te cortes y propónselo (quizás de referencia pasen a convertirse en nuevos clientes) y, por supuesto, si quieres que te conozcan escribe sobre ellos, enlázalos y  menciónalos en las redes.

27. Utiliza la búsqueda avanzada

Tanto si estás intentando reclutar a un nuevo empleado como si estás pensando cambiar de trabajo, la opción de búsqueda avanzada te permitirá afinar en esa indagación, obteniendo resultados optimizados. En el caso de empleos, por ejemplo, puedes filtrar por palabras clave, fecha de publicación, cargo, ubicación, etc.

Se trata de una herramienta muy útil para dar con lo que realmente necesitas. Además, puedes guardar esas búsquedas para acceder a ellas con posterioridad sin necesidad de repetir todos los pasos e, incluso, activar una notificación a tu correo electrónico cuando se detecten nuevos resultados.

28. Comprueba tu ranking

¿Quieres saber cuál es tu nivel de popularidad en la red social? Cada vez que entras a tu perfil, LinkdIn te informa del número de personas que lo han visto. Si pinchas en esa información accederás a una nueva página donde se te da la opción de consultar tu clasificación por visualizaciones de perfil.

La posición que ocupas en el ranking puede darte una idea de tu visibilidad y, por tanto, del éxito o fracaso de tus acciones: ¿Estás aportando contenido de valor a tu comunidad? ¿Los artículos que compartes son útiles para tus contactos? ¿Tienes un perfil atractivo?

¡Echa un vistazo a los puestos superiores y coge ideas para mejorar!

29. Conecta tu mundo online con el offline

Si los pasos anteriores estaban encaminados a hacer networking y potenciar tu marca online, ahora de lo que se trata es de cultivar esas relaciones en el mundo offline. De hecho, si entablas una buena comunicación con alguno de tus contactos virtuales de LinkedIn, siempre puedes proponerle quedar cara a cara para hablar de vuestros proyectos y conoceros un poco mejor.

También te recomiendo que empieces a asistir a charlas y conferencias próximas a tu sector, preguntando y manteniéndote activo durante el evento. Después, puedes presentarte a los ponentes, hablarles de tu trabajo, e incluso escribir un artículo en tu blog y enviárselo. Es más, si crees que sabes mucho sobre un tema y tienes algo interesante que contar, tú mismo puedes ofrecerte a dar clases o charlas para compartir tus conocimientos con otras personas.

30. Evita errores

A modo de resumen, y de forma mucho más gráfica, aquí te incluyo algunos errores imperdonables en esta red social.

Espero que estos consejos te hayan resultado de utilidad y, si crees que me he dejado algo en el tintero, ¡no dudes en decírmelo!

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