Cómo aumentar las ventas de forma considerable



Tienes una empresa, negocio o eres comercial da igual, de todas formas necesitas conseguir clientes, es decir tienes que vender.

Bonita palabra “vender” pero en época de crisis como la actual, difícil de llevar a la práctica.

Sobre todo para la mayoría de vendedores, vendedores del montón, vendedores poco profesionales, pero tú no quieres ser un vendedor promedio, tú tienes que ser un profesional de la venta porque necesitas hacer crecer tu empresa o negocio.



Si la gente te percibe como un vendedor ¿qué ocurre?
Sencillamente huyen de ti. Las personas están hartas de soportar a vendedores pesados que solo buscan vender por vender.

Pues está muy claro, a partir de ahora ya no eres un vendedor, ahora eres un consultor o si lo prefieres un consultor de ventas.

Te estarás preguntando ¿y con cambiar estas palabras es suficiente?

No es suficiente, pero te ayudará a comprender mejor lo que te explico a continuación.



¡Vale! Hemos quedado que no eres un vendedor, no eres de los que hacen huir a la gente que está a su alrededor, eres un consultor y para ello tus potenciales clientes te tienen que percibir como tal.

Un consultor de ventas hace preguntas a su prospecto para saber cuál es su problema y sus necesidades.

El vendedor del montón no hace más que hablar sobre las bondades de su producto o servicio sin tener en cuenta si resuelve los problemas del prospecto o no.

Como consultor tienes que poner el foco en las necesidades del cliente y así exponer los beneficios que tu producto le va a reportar, así como los perjuicios que le ocasionará no usar tu producto.

Al vendedor promedio le importa muy poco, por no decir nada, las necesidades que tiene el cliente potencial, solo le interesa cerrar la venta.

Para ser un consultor de ventas has de preocuparte por obtener la máxima información sobre tu nicho de mercado, con el fin de ayudar en todo lo posible al cliente potencial y que perciba que eres una persona totalmente preparada.

Un vendedor poco profesional solamente se preocupa de aprenderse el guión de ventas y su lista de objeciones con el único fin de cerrar la venta como sea.

Como buen consultor de ventas tienes que ser considerado como un experto en tu nicho.

El vendedor mediocre vende de todo, hoy vende una cosa, mañana cambia de producto, le da igual, cambia continuamente de empresa y no se especializa en nada.

Un consultor mantiene la relación con el cliente de por vida, porque sabe que un cliente satisfecho además de más compras por parte de ese cliente, le traerá muchas ventas por parte de las recomendaciones de ese cliente.

El vendedor promedio no hace seguimiento de los clientes, ya que su única preocupación es la comisión que consigue a fin de mes.

En resumen se puede sacar que como consultor de ventas, tienes que vender tus productos o servicios basándote en tus conocimientos sobre los productos, sobre tu nicho de mercado y sobre tu competencia.

Esos conocimientos debes aplicarlos para ayudar y beneficiar a tus clientes, si ellos tienen esa percepción, las ventas llegarán solas sin ejercer ninguna medida de presión para finalizar la venta.

Ahora hazte esta pregunta:

¿Cómo te perciben tus clientes, como un vendedor o cómo un consultor de ventas?

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