Cómo hacer que una campaña en Facebook tenga éxito



Todas las empresas quieren estar en Facebook y, sin embargo, muy pocas consiguen gestionar con éxito su comunicación. El público aparece disperso, receloso, no participa y con frecuencia rechaza las acciones de marca. Este ataque al amor propio ha hecho que muchas compañías hayan querido vaticinar el ocaso de esta red social pero, ¿es así realmente? Según los últimos estudios, Facebook sigue siendo la red social con mayor número de usuarios en España, la que registra más visitas y alcanza el récord de permanencia. Entonces, ¿merece la pena estar ahí?

A los usuarios NO LES GUSTA el spam de las marcas

El problema en muchas ocasiones está en la base. A diferencia de otras redes, la esencia de Facebook es el entretenimiento. Aquí las cosas serias no funcionan, aburren al usuario que ha entrado allí para divertirse, para desconectar, para enterarse de lo que hacen y comentan sus amigos… La clave, por tanto, consiste en buena medida en ser original, en ofrecer publicaciones atractivas que capten la atención de nuestro público, que le hagan reír, sentirse cercano y, por supuesto, interactuar con nosotros. No vale con tener montañas de fans (los políticos ya se han encargado de demostrarnos que el kilo de seguidores se vende barato), hay que lograr se lo suficientemente ameno y asertivo para conseguir fidelizar a nuestro público, hacerle partícipe de nuestra comunicación, e incluso convertirle en embajador de nuestra marca.



Porque si algo funciona bien en Facebook es el marketing de recomendación, ese boca a boca que hace que los clientes más satisfechos, por sí mismos, se encarguen de atraer a nuevos clientes potenciales hacia nuestra marca. Esta estrategia basada en las recomendaciones personales puede hacer que nuestra página marque la diferencia, pero para conseguirlo no vale cualquier publicación. Tenemos que ser creativos para hacer que aquellos que mejor nos conocen hablen bien de nosotros. 

A continuación, voy a hacer un breve repaso de las estrategias que mejor funcionan y animan a la participación en Facebook.

Campaña por fases

Aquí de lo que se trata es de crear intriga. Si lo decimos todo de golpe, el usuario pierde interés. Por el contrario, si le vamos dando los datos poco a poco generamos expectación, conseguimos que esté pendiente de nuestros contenidos. Para ello es importante poner una fecha, es decir, no lo contamos todo pero avisamos de cuándo lo haremos (de otra forma, el usuario puede aburrirse y dejar de seguirnos), al igual que crear un nombre fácil y pegadizo para nuestra campaña que favorezca la viralización. En este sentido, si en nuestra página de Facebook gestionamos un bar de copas y sabemos que vamos a contar con la presencia de un cantante famoso, una semana antes podemos difundir una fotografía con su silueta, indicando a nuestro público cuándo estará con nosotros y animándoles a adivinar quien es (#adivinaquienvieneestanoche).

Es importante fomentar el entusiasmo y generar conversación. Por ejemplo, podemos desvelar la identidad de nuestro invitado a finales de semana y empezar a preguntar cuáles son las canciones que más gustan, pedir sugerencias para el repertorio, etc. Incluso podemos mantener el interés una vez finalizado el evento con acciones relacionadas, como la oferta de una versión inédita de descarga gratuita o un vídeo entre bastidores de la llegada del cantante.

Campañas de crowdsourcing

Aquí de lo que se trata es de crear entre todos o, lo que es lo mismo, de abrir las puertas de tu marca a la creatividad de tus clientes. Por ejemplo, a la hora de lanzar un producto puedes pedirles su opinión (ya se trate del sabor de un nuevo batido, del diseño de la portada de un libro o el estilo de una nueva línea de ropa) ¡Dónde encontrar una recomendación más fiable que entre aquellos que ya te siguen o consumen tu producto! Además, la creatividad es mutua, pues se puede gestionar de la forma más variada: Milka, por ejemplo, pidió a sus fans que subiesen fotos vestidos de color lila (el color corporativo) premiando las más ingeniosas con un lote de chocolates; mientras que Heineken, a través de su Fan Page, permitía a sus clientes crear una serenata personalizada para dedicar a la persona de su vida el día de San Valentín.



Da protagonismo a tus fans

Hacerles sentir parte de tu marca, que sepan que son importantes. La comunicación ya no es unidireccional, lanzada desde un medio masivo hacia un usuario anónimo. Ahora tus clientes tienen nombre y apellidos, forman parte de tu estrategia y su presencia cuenta. En este sentido, si alguien de forma espontánea sube una foto con tu producto tienes que destacarlo (que agradecérselo). Tienes que felicitarles por su cumpleaños, dejar espacio para sus fotos y vídeos, premiar su actividad, etc. En este punto se puede ser muy creativo sin necesidad de ser un experto en imagen. Hoy en día existen una gran variedad de programas de retoque online con los que podrás crear mosaicos, collage o montajes muy sugerentes sin demasiado esfuerzo. Aquí te dejo el enlace de dos de mis favoritos: Canva y Fotor.

Ofrece contenidos de valor

No publiques por publicar (más valen pocos post con contenido interesante que una saturación sin sentido). En función de tu negocio, podrás optar por distintas alternativas, pero teniendo siempre como meta la puesta en común de una información de valor. Volviendo a los ejemplos reales, está este vídeo tan original de Chrome, donde los dedos cansados de haber estado todo el día navegando por la red se ponen a hacer un poco de fitness.

En esta misma línea, es interesante aprovechar la opción de notas de Facebook para dar un plus de información a tus fans o servirte de las fechas más representativas para crear eventos y, por supuesto, invitarlos (una buena forma de fomentar la conexión online-offline). De hecho, Facebook también ofrece la opción de hito, un evento especialmente destacado del que no conviene abusar, pero que en ciertas ocasiones te servirá para realzar y poner en valor tus publicaciones.

Genera participación: preguntas y juegos

Ya hemos dicho que no sirve de nada tener miles y miles de fans silenciosos. Es fundamental que participen y, como no siempre abundan los espontáneos, hay que animarles a hacerlo. Podemos hacerles preguntas de todo tipo (desde su primera experiencia al probar tu producto, como hizo Oreo, a la definición exacta de sus gustos, como los equipos de Dulce o Salado que proponía Philadelphia), proponerles un acertijo (con o sin premio), crear juegos con tu producto, ilusiones ópticas, invitaciones a completar una frase, una canción, etc. Este tipo de acciones funcionan muy bien en Facebook y favorecen el acercamiento entre la marca y sus consumidores.

Humaniza tu marca

Haz saber a tu público que tu marca está formada por personas y que os involucráis con ellas. Para ello, es interesante dar visibilidad a los empleados, mostrando sus fotos, su día a día en la empresa, vídeos divertidos que dejen ver cómo es tu negocio por dentro, etc. Participa también en eventos solidarios e incluso regala tus productos en estas ocasiones, con un fin social. Facebook es uno de los mejores canales para empatizar y apelar a la sensibilidad del cliente.

En cualquier caso, es necesario probar y fracasar y probar de nuevo hasta encontrar la estrategia que más se adapta a tu empresa (“cada maestrillo tiene su librillo”). Pero lo que sí está claro es que aquí la publicidad pura y dura no sirve. Tenemos que ser creativos y acercarnos a nuestros fans ofreciéndoles algo que realmente les interese ver y compartir.

Y una vez dicho todo esto, ¿crees que vale la pena hacer marketing en Facebook? Si tienes alguna sugerencia no dudes en escribirme. Estaré encantada de leerte e intercambiar ideas contigo.

¡Hasta la próxima!



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