Imaginación, creatividad e innovación en los negocios

La última revolución en los procesos y en la vida de la gente han sido la irrupción de la computadora personal y la masificación de Internet como herramienta de información y entretenimiento. Siempre es buen momento para buscar la innovación, pero la mejor época es al inicio y cuando le va bien a tu negocio.

La informática ha permitido la divulgación del conocimiento y, junto con el avance de la ciencia, la medicina y la tecnología, ha propiciado que el mundo se convierta en un ente en constante cambio. Por esa razón el hombre que no tiene capacidad de adaptación -y a la velocidad que exige esta continua transformación- está perdido. Lo mismo sucede con la empresa.

El principal valor de una empresa es su gente, su recurso humano, por tanto, debemos considerar a la empresa como un ente vivo, sujeta e influenciable por los acontecimientos internos y externos.

En esa medida, al igual que el hombre, debe tomar decisiones y resolver su día a día de acuerdo a los intereses y a los cambios en los hábitos de los clientes y de las tendencias del mercado. Por ello uno de los principales valores en la empresa es la capacidad innovadora, la creatividad.

Pero la creatividad no solo es exigible a una empresa constituida, es necesario incluso para desarrollar de la mejor manera el modelo de negocio, vale decir, la implementación de la idea original. 

A ejercitar la creatividad y a hacerla participativa

Hay mucha gente que cree que la creatividad es una cosa ajena, que cae del cielo o que son solo algunos los privilegiados con ese toque mágico. Pues no es verdad. Además, en la empresa nadie exige imitar el genio de los artistas. La idea es buscar respuestas con el constante ejercicio, motivando a la propia gente para encontrar salidas ingeniosas y ventanas hacia nuevos productos, procesos o negocios.

El rey de la fantasía, Walt Disney, solía convocar a un grupo selecto de su gente para desarrollar sus proyectos. No es que todo se le haya ocurrido a él sino que gracias a su visión, producto de una lluvia de ideas y de un equipo sólido, orientó sus recursos al corazón de las familias con personajes como Mickey Mouse, el Pato Donald, Tribilín y cuántos personajes más. Aquí mismo, la empresa Nova de Máximo San Román, que exporta maquinaria en el sector alimentario hacia 36 países del mundo, motiva a cada uno de sus trabajadores para que aporten ideas permanentemente.

Dejar la puerta abierta y crear espacios para que sus propios colaboradores vuelquen ideas productivas es importantísimo y, premiarlos por eso, mucho mejor. La creatividad y la innovación son de los más grandes valores al interior de cualquier negocio.

Reinventa lo ya existente

Hay muchos negocios, productos o servicios que ya están consolidados y otros que aparentemente ya no están vigentes pero que, con pequeñas modificaciones, pueden calzar con el gusto o la necesidad del cliente. Para encontrar o rescatar un negocio de estas características puedes hacerte las siguientes preguntas:

Si lo tuviera que volver a hacer, ¿cómo lo haría?

¿Qué nuevo elemento le puedo añadir?

Si le quito algo o lo simplifico, ¿sería atractivo para el cliente?

¿Qué pasaría si reemplazo alguno de los componentes?

¿Qué pasaría si junto dos productos diferentes, en uno solo?

¿Qué nuevo uso podría tener este producto que ya no está en vigencia?

3 tips para un enfoque creativo

1. Evalúa el producto o servicio bajo parámetros no habituales

2. Pregúntate qué cosa innovaría la presentación

3. Investiga qué cosas han funcionado en otros países

“Emprender tiene que ver con la creatividad, con encontrar un estilo propio. Lo importante es tener una voz propia, sino el mercado te hunde.”

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