Consejos básicos de economía familiar



De repente, despiertas de noche. Tu mujer, susurrando, pero con un tono firme dice «¡quieto!». En el centro de la cama hay un invitado especial: tu hijo. Dormido, ocupando cuanto espacio le sea posible, pero ya es demasiado tarde, despertó y rompió en llanto. Uno de los dos lo trata de calmar mientras el otro va a la cocina a preparar la mamadera. Regresas al dormitorio, le das la mamadera y te das cuenta que era hambre lo que tenía. Levantas a tu hijo, te mira, sonríe y vuelve a dormir.

Amplías o te mudas

Tu primer hijo te cambia la vida. Es algo que todos dicen, pero sólo te das cuenta que es verdad cuando ya vives esta experiencia. Por ejemplo, donde antes había un escritorio para trabajar, ahora hay una cuna. En el cajón en donde guardas tu ropa, ahora hay baberos y piluchos. En el comedor hay una sillita para comer y el living está lleno de juguetes. Es cierto, tener un hijo es lo más grande que te puede pasar, pero quizás necesitas ampliarte.

Si vas a pedir un crédito hipotecario para comprar un lugar más grande, decides realizar reformas, o quizás prefieras pensarlo bien y mientras tanto arrendar una casa más grande, lee estos prácticos consejos:
Antes de tomar un crédito hipotecario, lee con atención estos consejos.



Fíjate siempre en el dividendo final, ya que ese valor incluye todo lo que tienes que pagarle al Banco o institución que te presto la plata (préstamo, seguros, etc.).
Preocúpate de que el dividendo que pagarás no sea muy alto respecto a lo que tú ganas (el ideal es que no supere el 30% de tu sueldo). Para manejar esto, puedes aumentar el pie o extender el plazo.
Junto al primer dividendo, tendrás que pagar también varios trámites del crédito (timbre, notario, etc.).
Algunos seguros son obligatorios y otros no, fíjate en qué casos tu casa no está asegurada, y quizás lo quieras tomar (ej: terremoto).

¿Un carro más grande?

«Mi hijo». Si puedes decir esta frase es porque tu vida ha cambiado.

Es así, tu carro soñado, ese de dos puertas, no tiene lugar para la sillita de tu hijo y el coche ocupa toda la maleta. Quizás te ves obligado a cambiar el carro o cómprate un segundo.

Sea la opción que elijas, si vas a pedir un crédito para ese carro, lee estos prácticos consejos.

La compra de un segundo carro es un tema importante porque involucra desembolsar o pedir mucha plata. Por eso debes planificarlo con tiempo y cuidado. No te entusiasmes con lo primero que ves. Nadie te apura en esta decisión.

Aquí te damos algunos consejos prácticos:



Trata de no endeudarte por el valor total del carro.
Siempre es bueno contar con ahorros y te recomendamos que al menos sea un 10% de tus ingresos. Así alivianas el monto de la cuota mensual.
Guarda un monto para imprevistos y mantenciones. Evita ser un esclavo de tu propio carro.
Mira las opciones que hay disponibles en el mercado. ¿Quieres un carro nuevo? ¿Usado? Busca la alternativa más adecuada a tus necesidades.
Compara las distintas marcas de carros nuevos y usados.
Si ya tienes un carro, trata de sacarle el máximo precio de reventa o analiza la opción de darlo como parte de pago.

Antes de tomar un crédito, lee con atención estos consejos

Para elegir el crédito que más te conviene, fíjate siempre en:
    Valor de la cuota, el cual corresponde al monto mensual a pagar por el crédito.
    Tasa Efectiva Anual – TEA que se refiere a la tasa efectiva anual de tu crédito, expresada en %. Mientras más baja es mejor.
    Costo total del crédito, que es el monto total que pagarás al finalizar tu crédito.


Compara bajo las mismas condiciones.
    Asegúrate siempre al comparar dos o más créditos, que sean por un mismo monto, igual número de cuotas y que incluyan los mismos seguros.


Todos los seguros asociados al crédito de consumo son voluntarios.
    Al tomar un crédito de consumo, no es obligación contratar otros productos, como por ejemplo tarjetas o cuentas, evalúa y decide sobre su contratación.

Ahorrar hoy es invertir en futuro

Tu primer hijo te ha cambiado la vida. Sientes una mezcla de orgullo, felicidad y, vamos a ser sinceros, también un poquito de miedo. De pronto, eres responsable de una vida. Ese ser humano que cabe en tu antebrazo depende de ti. Y así, pequeño como es, se ha convertido en la responsabilidad más grande que jamás has tenido y, por lo mismo, no escatimas en gastos. Pero a fin de mes, cuando llegan las cuentas dices: «Ufff, es verdad que te cambia la vida, ¿no?».

Como sabrás, cuando crecen los niños, crecen los gastos, por lo que lo mejor que puedes hacer hoy es ahorrar para mañana.

Para que te organices bien para el futuro, te damos estos prácticos consejos.

Antes de ahorrar o invertir, lee con atención estos consejos.

Preocúpate siempre de ahorrar algo.
Es importante destinar parte de tus ingresos para ahorro. Aunque sea poco.
Si ahorras en forma sistemática y ordenada tendrás mayores posibilidades de hacer realidad aquellos proyectos que siempre soñaste.
¿Qué porcentaje debes ahorrar de tus ingresos? Depende de ti, pero nuestra recomendación es que sea al menos un 10% de tus ingresos. Si puedes más, mejor, porque te dará mayor independencia, tranquilidad y tendrás mayores probabilidades de cumplir tus proyectos.

Define el objetivo de la inversión

No hay un producto de ahorro e inversión mejor que otro, sino uno más o menos adecuado a tus necesidades. Considera tú tiempo de inversión, perfil de riesgo y necesidad de liquidez.

Piensa que todo instrumento tiene riesgos involucrados.

&Éacute;stos están directamente relacionados a la rentabilidad esperada, eventuales ganancias o pérdidas. Infórmate de ellos siempre.

Infórmate y diversifica

Minimiza el riesgo invirtiendo de manera diversificada (en más de un tipo de instrumento, plaza, sector y moneda) e infórmate sobre las condiciones, acontecimientos del mercado y la manera en que éstos influyen en los resultados de tus inversiones.

Infórmate sobre posibles comisiones

Es importante que conozcas las comisiones asociadas a productos como los de ahorro e inversión.
Recuerda que el ahorro sirve para estar preparado frente a alguna eventualidad como quedarse sin trabajo o un imprevisto.

Llévalos de viaje

¡Vacaciones! Sí, tus vacaciones son como una luna de miel. Solos frente al mar o en una cada de playa, un sillón confortable, buena música, vino tinto y posiblemente dos cochecitos, 34 juguetes, cuatro mamaderas y una bolsa interminable de pañales desechables.

Viajar con hijos es distinto, pero la opción que elijas debes saber financiarla.

Si vas a usar tu tarjeta de crédito o pedirás un préstamo para hacer ese viaje, lee estos prácticos consejos.

Las vacaciones son para pasarlo increíble y también para sacarte todo ese estrés acumulado del trabajo. Por eso te recomendamos siempre evitar endeudarte y ahorrar lo que más puedas. Así viajas tranquilo y concentrado únicamente en disfrutar en familia.

La tarjeta de crédito es un excelente medio de pago tanto nacional como internacional, es más segura porque no tienes que andar con tanto efectivo y te ordena en los gastos.

Además, si te falta plata para esas vacaciones soñadas puedes evaluar tomar un préstamo.

Si prefieres uno de estos dos caminos, lee los siguientes consejos:

Antes de tomar un crédito de consumo, lee con atención.

Para elegir el crédito que más te convenga, fíjate siempre en:

Valor de la cuota, el cual corresponde al monto mensual a pagar por el crédito.
Tasa Efectiva Anual - TEA , que se refiere a la tasa efectiva anual de tu crédito, expresada en %. Mientras más baja es mejor.
Costo total del crédito, que es el monto total que pagarás al finalizar tu crédito.

Compara bajo las mismas condiciones.

Asegúrate siempre comparar dos o más créditos, que sean por un mismo monto, igual número de cuotas y que incluyan los mismos seguros.
Recuerda todos los seguros asociados al crédito de consumo, son voluntarios.
Al tomar un crédito de consumo, no es obligación contratar otros productos, como por ejemplo tarjetas o cuentas, evalúa y decide sobre su contratación.

Si vas a usar tu tarjeta de crédito:

No gastes más de lo que puedes pagar.
Elige una fecha de pago cercana a la fecha en que recibes tus ingresos.
Trata de pagar siempre el total de tu cuenta.
Recuerda que las compras en cuotas se suman mes a mes a tus compras habituales.

Una nueva casa

Estás casado, tienes dos hijos, carro, dos mil juguetes de los niños que ya no usan, tal vez un perro, un colegio, dos teles, 5 pelotas de futbol o muchas muñecas, tu ropa, la ropa de tu mujer, la de los niños, un baño. Tienes de todo, pero sientes que los espacios se hacen más pequeños y piensas en que necesitas un cambio.

¡Una nueva casa con más lugar parece ser la mejor opción!

Si vas a pedir un crédito hipotecario para comprar un lugar más grande, decides realizar reformas, o quizás prefieras pensarlo bien y mientras tanto arrendar una casa más grande, lee estos prácticos consejos:

Con una nueva casa, tú corres con los gastos de mantención, seguridad y, muy importante, con los dividendos y seguros.

Por eso, antes de tomar un crédito hipotecario debes estudiar muy bien lo que quieres en términos de metros cuadrados, ubicación y ahorro con el que cuentas. Con eso en mente podrás decidir si comprar o arrendar.

No te «encalilles», vive tranquilo y con la seguridad que puedes pagar el dividendo manteniendo un porcentaje de ahorro sobre tus ingresos.

Acá te damos algunos consejos:

Tienes dos opciones: arrendar una casa o dar el salto a la casa propia. Para ambas debes ver el lugar que tú consideras mejor y más cómodo. Analiza los pros y contras, además de los gastos involucrados en cada alternativa.

¿Por qué alquilar?

No tienes que endeudarte y no pagas los típicos gastos asociados a la casa propia como contribuciones, seguros, etc.
El alquiler te permite ahorrar y después, con más tiempo te pones a buscar la casa que realmente quieres.

¿Por qué no alquilar?

Porque es un gasto que no vas a recuperar.
Si alquilas estás sujeto a las necesidades de los propietarios y algunas veces molestan más de la cuenta. Te pueden pedir que dejes la casa si su decisión es, por ejemplo, venderla.
No puedes hacer los cambios estructurales que tú quieres: ampliaciones, mejoras, jardín.

¿Por qué comprar?

Porque tienes una propiedad a tu nombre. Dependiendo del lugar, podrás beneficiarte de la plusvalía si es que decides venderla o alquilarla.
Puedes hacer lo que quieras, por ejemplo mejorar la cocina porque eres un amante de la buena mesa. Todo esto sin pedirle permiso a nadie y menos al arrendador.
Si la mantienes y terminas de pagarla, la puedes alquilar y obtienes un ingreso adicional.

¿Por qué no comprar?

Porque puedes estar pagando muchos intereses al principio.
No quieres destinar los pocos ahorros que tienes en el pie de la casa. Además vas a tener que incurrir en gastos de escritura, notario, seguros etc. Mucha plata!!!
Así como puede subir su precio también puede bajar.

Por eso la mejor decisión va a depender de múltiples factores: de tus ahorros, de tus prioridades, de tus sueños, de las tasas a largo plazo que te dé el Banco, de si estamos en una burbuja inmobiliaria o no, de si le gusta a tu familia.

Pero… la decisión es tuya y nosotros te apoyamos y te aconsejamos en cuál es la más conveniente.

Antes de tomar un crédito hipotecario, lee con atención estos consejos.

Fíjate siempre en el dividendo final, ya que ese valor incluye todo lo que tienes que pagarle al Banco o institución que te prestó la plata (préstamo, seguros, etc.).
Preocúpate de que el dividendo que pagarás no sea muy alto respecto a lo que tú ganas (el ideal es que no supere el 30% de tu sueldo). Para manejar esto, puedes aumentar el pie o extender el plazo.
Junto al primer dividendo, tendrás que pagar también varios trámites del crédito (timbre, notario, etc.).
Algunos seguros son obligatorios y otros no, fíjate en qué casos tu casa no está asegurada, y quizás lo quieras tomar (ej: terremoto).

Pero… la decisión es tuya y nosotros te apoyamos y te aconsejamos en cuál es la más conveniente.

Carro para todos

Tus hijos te preguntan: «¿me llevas al colegio, a la casa de un amigo, a un cumpleaños, a otro cumpleaños, a comprar los regalos para los cumpleaños, al fútbol, al cine, a buscar a unos amigos del colegio, a buscar a los amigos de unos amigos?».

Un requisito de los padres con carro, es el transformarse en el chofer de tus hijos. ¿Y tú qué piensas? Necesito un carro más grande o una flota de taxis.

Si vas a pedir un crédito para cambiar tu carro, lee estos prácticos consejos.

La compra de un segundo carro es un tema importante porque involucra desembolsar o pedir mucha plata. Por eso debes planificarlo con tiempo y cuidado. No te entusiasmes con lo primero que ves. Nadie te apura en esta decisión.

Aquí te damos algunos consejos prácticos:

Trata de no endeudarte por el valor total del carro.
Siempre es bueno contar con ahorros y te recomendamos que al menos sea un 10% de tus ingresos. Así alivianas el monto de la cuota mensual.
Guarda un monto para imprevistos y mantenciones. Evita ser un esclavo de tu propio carro.
Mira las opciones que hay disponibles en el mercado. ¿Quieres un carro nuevo? ¿Usado? Busca la alternativa más adecuada a tus necesidades.
Compara las distintas marcas de carros nuevos y usados.
Si ya tienes un carro, trata de sacarle el máximo precio de reventa o analiza la opción de darlo como parte de pago.

Antes de tomar un crédito, lee con atención estos consejos

Para elegir el crédito que más te convenga, fíjate siempre en:

Valor de la cuota, el cual corresponde al monto mensual a pagar por el crédito.
Tasa Efectiva Anual ā€“ TEA que se refiere a la tasa efectiva anual de tu crédito, expresada en %. Mientras más baja es mejor.
Costo total del crédito, que es el monto total que pagarás al finalizar tu crédito.


Compara bajo las mismas condiciones.

Asegúrate siempre al comparar dos o más créditos, que sean por un mismo monto, igual número de cuotas y que incluyan los mismos seguros.
Todos los seguros asociados al crédito de consumo, son voluntarios.
Al tomar un crédito de consumo, no es obligación contratar otros productos, como por ejemplo tarjetas o cuentas, evalúa y decide sobre su contratación.

Futuro es ahorro + inversión

Los niños son el futuro.

¿Cuántas veces has escuchado esa frase? Y tú, que tienes a tus propios niños, sabes que es verdad.

La pregunta es, ¿qué futuro? Seguramente quieres el mejor. Lo bueno es que mientras vives este presente de juguetes, programas infantiles, reuniones de colegio y vacaciones con castillitos de arena, puedes ir construyendo ese futuro que imaginas.

Un buen paso es ahorrar e invertir hoy y para eso te damos estos prácticos consejos.

Antes de ahorrar o invertir, lee con atención estos consejos.

Preocúpate siempre de ahorrar algo.
Es importante destinar parte de tus ingresos para ahorro. Aunque sea poco.
Si ahorras en forma sistemática y ordenada, tendrás mayores posibilidades de hacer realidad aquellos proyectos que siempre soñaste.

¿Qué porcentaje debes ahorrar de tus ingresos? Depende de ti, pero te recomendamos que al menos ahorres un 10% de éstos. Si puedes más, mejor. Porque te dará independencia, tranquilidad y tendrás mayores probabilidades de cumplir tus proyectos.

Define el objetivo de la inversión.
No hay un producto de ahorro e inversión mejor que otro, sino uno más adecuado a tus necesidades. Considera tú tiempo de inversión, perfil de riesgo y necesidad de liquidez.

Piensa que todo instrumento tiene riesgos involucrados.
&Ɖacute;stos está directamente relacionados a la rentabilidad esperada (eventuales ganancias o pérdidas). Infórmate de ellos siempre.

Infórmate y diversifica.
Minimiza el riesgo invirtiendo de manera diversificada (en más de un tipo de instrumento, plaza, sector y moneda) e infórmate sobre las condiciones, acontecimientos del mercado y la manera en que éstos influyen en los resultados de tus inversiones.

Infórmate sobre posibles comisiones.
Es importante que conozcas las comisiones asociadas a productos como los de ahorro e inversión.

Recuerda que el ahorro sirve para estar preparado frente a alguna eventualidad como quedarse sin trabajo o un imprevisto.

Familia ¡viajemos!

¿Hay algo más lindo que ver a tus hijos felices?

Eso sí, la felicidad de tus hijos viene acompañada de dulces, juguetes, ropa, accesorios y un millón de «¿papá podemos ir a…?»

Quizás necesites financiar ese viaje y ver a tus hijos sonreír.

Si tomas esa opción, lee estos prácticos consejos.

Las vacaciones son para pasarlo increíble y también para sacarte todo ese estrés acumulado por el trabajo.

Por eso te recomendamos siempre evitar endeudarte y ahorrar lo que más puedas. Así viajas tranquilo y concentrado únicamente en disfrutar en familia.

La tarjeta de crédito es un excelente medio de pago tanto nacional como internacional, es más segura porque no tienes que andar con tanto efectivo y te ordena en los gastos.

Además, si te falta plata para esas vacaciones soñadas puedes pedir un préstamo a tasas muy convenientes.

Si prefieres uno de estos dos caminos, lee los siguientes consejos:

Antes de tomar un crédito de consumo, lee con atención.

  • Fíjate siempre en:
  • Valor de la cuota, el cual corresponde al monto mensual a pagar por el crédito.
  • Tasa Efectiva Anual – TEA , que se refiere a la tasa efectiva anual de tu crédito, expresada en %. Mientras más baja es mejor.
  • Costo total del crédito, que es el monto total que pagarás al finalizar tu crédito.
  • Compara bajo las mismas condiciones.
  • Asegúrate siempre comparar dos o más créditos, que sean por un mismo monto, igual número de cuotas y que incluyan los mismos seguros.
  • Recuerda todos los seguros asociados al crédito de consumo, son voluntarios.
  • Al tomar un crédito de consumo, no es obligación contratar otros productos, como por ejemplo tarjetas o cuentas, evalúa y decide sobre su contratación.

Si vas a usar tu tarjeta de crédito:

  • No gastes más de lo que puedes pagar.
  • Elige una fecha de pago cercana a la fecha en que recibes tus ingresos.
  • Trata de pagar siempre el total de tu cuenta.
  • Recuerda que las compras en cuotas se suman mes a mes a tus compras habituales.



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