Consejos financieros para jovenes



Vivir con los padres tal vez no sea perfecto, pero tiene grandes ventajas. Tienes comida, techo y comodidades gratis, al mismo tiempo que puedes ahorrar para hacer realidad tus planes en forma responsable.

Llega el verano o las vacaciones de invierno y quieres viajar con tus amigos. Luego de un año de trabajo y estudio es el momento y la edad ideal para hacerlo. Pero antes, asesórate bien sobre cómo viajar responsablemente. Lee estos prácticos consejos:

Las vacaciones son para disfrutarlas, visitar nuevos lugares, conocer amigos y también para relajarte después de un año de estrés.



Te recomendamos siempre ahorrar lo que más puedas antes de irte de viaje. A nadie le gusta volver de vacaciones a pagar deudas.

La tarjeta de crédito es un excelente medio de pago tanto nacional como internacional, es más seguro porque no tienes que andar con tanto efectivo y te permite ordenar tus gastos.

Otra alternativa, en caso de que te falte plata para esas vacaciones soñadas, es pedir un préstamo a tasas muy convenientes.

Si quieres saber más de estos dos caminos, lee los siguientes consejos:

Si vas a usar tu Tarjeta de Crédito:

Asegúrate con tu entidad bancaria que no te cobren comisión por compras en el extranjero.
Comprueba con tu Banco si tienes activo el uso de compras en el extranjero.
Pregunta por la comisión para sacar dinero de los Cajeros Automáticos del país al que vayas.
Compara los costos por comisión entre cambiar dinero en una casa de cambio y sacar directamente en un Cajero Automático desde tu cuenta con tu Tarjeta de Débito.
No gastes más de lo que puedes pagar.
Trata de pagar siempre el total de tu cuenta.
Elige una fecha de pago cercana a la fecha en que recibes tus ingresos.
Recuerda que las compras en cuotas se suman mes a mes a tus compras habituales.
Comprueba antes de viajar las coberturas del seguro que tengas contratado con tu Tarjeta de Crédito, y elige un seguro de viaje acorde a tus necesidades y tipo de viaje.



Antes de tomar un crédito de consumo:

Fíjate siempre en:
Valor de la cuota, el cual corresponde al monto mensual a pagar por el crédito.
Tasa Efectiva Anual – TEA , que se refiere a la tasa efectiva anual de tu crédito, expresada en %. Mientras más baja es mejor.
Costo total del crédito, que es el monto total que pagarás al finalizar tu crédito. Compara bajo las mismas condiciones.
Recuerda todos los seguros asociados al crédito de consumo, son voluntarios.
Al tomar un crédito de consumo, no es obligación contratar otros productos, como por ejemplo tarjetas o cuentas, evalúa y decide sobre su contratación.

Viviendo solo

Si lo piensas bien, no son muchas las oportunidades que tienes para experimentar lo que es vivir solo. Y en definitiva, puedes hacerte cargo solo de las cuentas de tu casa, pero siempre tendrás a más de un amigo de visita, que te acompañe a ver fútbol, a comer algo o simplemente conversar.

Si ya tomaste la decisión de vivir solo, entonces empieza a disfrutar esa ansiada independencia.

Ya vives solo, puedes hacer lo que tú quieras, pero ¿tienes la sensación que alquilar es como trabajar para que otro cobre tu sueldo?

Quizás en uno o dos años tengas que cambiarte, porque quien te alquila la casa decidió prestársela a un hijo. Y a ti te gustaba el barrio, la zona, estaba cerca de tu trabajo y de lugares para salir.

Sería lindo que la llave de tu casa sea tuya y no prestada por un año o dos, ¿verdad?

Si estás pensando en pedir un crédito hipotecario para dar este paso, lee antes estos prácticos consejos.

Una casa propia te da la libertad que buscabas. Puedes intervenirla como te dé la gana, por ejemplo, ampliarla, pintarla o mejorar las terminaciones. Pero junto con esa independencia, aparecen obligaciones que debes cumplir.

Con una casa propia tú corres con los gastos de mantención, seguridad y – más importante aún- los dividendos y seguros asociados.

Por eso, antes de tomar un crédito hipotecario debes estudiar muy bien lo que quieres en términos de metros cuadrados, ubicación y ahorro con el que cuentas. Con eso en mente, podrás decidir si comprar o alquilar.

No te endeudes, vive tranquilo y con la seguridad que puedes pagar el dividendo manteniendo un porcentaje de ahorro sobre tus ingresos.

Acá te damos unos consejos prácticos:

Tienes dos opciones: alquilar una casa o dar el salto a la casa propia. Para ambas opciones debes ver el lugar que tú consideres más cómodo y mejor. Analiza las distintas alternativas y los gastos involucrados en ellas. En definitiva, los pros y contras.

¿Por qué alquilar?

No tienes que endeudarte y no pagas los típicos gastos asociados a la casa propia como contribuciones, seguros, etc.
El alquiler te permite ahorrar y después, con más tiempo te pones a buscar la casa que realmente quieres.
¿Por qué no alquilar?

Porque es un gasto que no vas a recuperar.
Si alquilas estás sujeto a las necesidades de los propietarios y algunas veces molestan más de la cuenta. Te pueden pedir que dejes la casa si su decisión es, por ejemplo, venderla.
No puedes hacer los cambios estructurales que tú quieres: ampliaciones, mejoras, jardín.


¿Por qué comprar?

Porque tienes una propiedad a tu nombre. Dependiendo del lugar, podrás beneficiarte de la plusvalía si es que decides venderla o alquilarla.
Puedes hacer lo que quieras, por ejemplo mejorar la cocina porque eres un amante de la buena mesa. Todo esto sin pedirle permiso a nadie y menos al arrendador.
Si la mantienes y terminas de pagarla, la puedes alquilar y obtienes un ingreso adicional.


¿Por qué no comprar?

Porque puedes estar pagando muchos intereses al principio.
No quieres destinar los pocos ahorros que tienes en el pie de la casa. Además vas a tener que incurrir en gastos de escritura, notario, seguros etc. Mucha plata!!!
Así como puede subir su precio también puede bajar.
Por eso la mejor decisión va a depender de múltiples factores: de tus ahorros, de tus prioridades, de tus sueños, de las tasas a largo plazo que te dé el Banco, de si estamos en una burbuja inmobiliaria o no, de si le gusta a tu novio o novia…

Pero… la decisión es tuya y nosotros te apoyamos y te aconsejamos en cuál es la más conveniente.

Antes de tomar un crédito hipotecario, lee con atención estos consejos.

Fíjate siempre en el dividendo final, ya que ese valor incluye todo lo que tienes que pagarle al Banco o institución que te prestó la plata (préstamo, seguros, etc.).
Preocúpate de que el dividendo que pagarás no sea muy alto respecto a lo que tú ganas (el ideal es que no supere el 30% de tu sueldo). Para manejar esto, puedes aumentar el pie o extender el plazo.
Junto al primer dividendo, tendrás que pagar también varios trámites del crédito (timbre, notario, etc.).
Algunos seguros son obligatorios y otros no, fíjate en qué casos tu casa no está asegurada, y quizás lo quieras tomar (ej: terremoto).



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